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Al margen del destino y del contenido de la mercancía, todos los envíos que se tramiten a través de Genei cuentan con un seguro gratuito de hasta 50 euros para reparar posibles daños o extravíos. Sin embargo, cuando se trata de algo de mucho valor lo aconsejable sería aumentar la cobertura de este seguro, con un límite máximo de 3.000 euros.

Eso sí, tanto las compañías aseguradoras como las agencias de transportes reclamarán al cliente la documentación y fotografías pertinentes para tramitar el siniestro y serán ellos los responsables de dar el visto bueno a la indemnización.

Hay que decir que la tasa de incidencias en esta plataforma apenas llega al 0,8%, pero cuando tu paquete se pierda o llegue dañado a su destinatario no dudes en contactar con Genei para resolver la incidencia. Nosotros haremos todo lo posible para que puedas tramitar el siniestro y además obtengas una resolución a tu favor.

Si deseas proporcionarle a tu mercancía una mayor protección no dudes en ampliar la cobertura. Al introducir los datos de origen, destino, peso y medidas en el formulario de simulación, también tienes la opción de ‘Aumentar indemnización’. Únicamente debes marcar esta casilla y rellenar el valor por el que deseas asegurar la mercancía.

Es preciso que recuerdes la necesidad de aportar documentos y fotografías cuando vayas a realizar la reclamación. El departamento de seguros solicita entre otras cosas imágenes del exterior de la caja y la protección que contenía en el interior, la factura de compra de dicho artículo (que servirá para acreditar su valor) y la pertinente documentación que justifique la entrega y recogida por parte del transportista. Es importante que la mercancía vaya bien embalada.

Son elementos que tanto las empresas de mensajería como las aseguradoras solicitan para poder iniciar el proceso de indemnización.

Una vez que den el visto bueno, el tiempo máximo para cobrar la indemnización ronda los 90 días aproximadamente, aunque desde Genei se trabaja en recortar estos plazos debido al incordio que genera a los clientes. La decisión final siempre depende de las paqueterías y de las empresa de seguros.